"No dudemos jamás de la capacidad de un grupo de ciudadanos insistentes y comprometidos para cambiar el mundo.
De hecho, así es como ha ocurrido siempre."
Margaret Mead

domingo, 21 de abril de 2013

Brevet 325km Algete MGM 2013

Continúo con la preparación de la LEL. Hoy se trata de una prueba preparatoria de la MGM otra prueba similar española.
El recorrido comienza en Algete (Madrid) continúa por Gogolludo (Guadalajara) y Atienza (Guadalajara) llegando desde ahí a Ayllón (Segovia) para volver por el mismo camino. 325km en total

Este itinerario es muy accidentado, la ascensión acumulada es de 3.820m.
Por si fuera poco, hizo bastante viento. Los 107km. primeros, de cara, yo creo que entre 20 y 25 km/h. Luego a la vuelta fue de espaldas pero ya más flojo.
En la subida de la salida de Cogolludo fui con José Manuel Andrey. Marcaba un ritmo muy fuerte y me costaba trabajo seguirle descolgándome un poco a pesar del sobreesfuerzo. Le alcancé en la bajada y decidí no esperarle para que me alcanzase en la siguiente subida y no tener que apretar tanto para seguirle. En las subidas se me acercaba pero no me alcanza.
En los páramos de Hiendelaencina el viento arreciaba, sumándose esto a la subida. Debería haberle esperado un poco, estaba a poca distancia de mi, y nos hubiera ido mejor a ambos dando relevos.
Llegando a Atienza, a la ida

 Desde Atienza se sube al alto de La Pela atravesando de esta manera el Sistema Central. Llegando arriba me crucé con el ciclista que iba en cabeza !!estaba ya a mas de 40km por delante mio¡¡


El Alto de La Pela

La carretera de bajada a Ayllón es muy bonita pero el firme es infame, como para romper cualquier cosa en la bici.
En Ayllón la plaza mayor estaba a tope, boda por todo lo alto incluida, estuve a punto de no llamar casi la atención.
Huí de ese lugar buscando un sitio más tranquilo para comer. Un hombre que estaba regando me llenó el bidón de agua justo cuando pasaba Edu con su reclinada. Me senté a comer con mi tupper de ensalada de arroz en el bordillo de la carretera, a la solana y protegido del viento. Estando ahí paso José Manuel que se fué a buscar un bar para sellar.

A la salida de Ayllón me crucé con mis amigos del Pakefte nos paramos a charlar un rato Agus y yo. Me contó que habían salido unos minutos antes de que dieran la salida y luego se pararon en un bar en El Casar. Yo llegué con la hora bastante justa y por eso no les vi.

Llegando a Atienza, a la vuelta

En el bar del control de Atienza había tres autocares de excursionistas. Estaba a tope y había colas en los lavabos contribuyendo a acelerar mi marcha. Pensaba merendar algo pero decidía dejarlo para Cogolludo como así fue, tremenda torrija y café con leche. El viento desde Atienza hasta Algete era de espaldas, rodaba a buena velocidad salvo en las numerosas subidas.
En los últimos 50km. después de la subida del río Sorbe pasado Puebla de Beleña circulé bastante rápido, a más de 31km/h de velocidad media. Me ayudaba el viento de espaldas, el terreno descendente y las ganas de acabar. Llegué a las 21:35, con las últimas luces del día.

Para ver la ruta completa pinchar aquí




miércoles, 17 de abril de 2013

Madrid-Cangas de Onís en bicicleta

Este el año de la LEL, una de las pruebas de ciclismo de larga distancia del calendario internacional. Consiste en recorrer 1418km desde Londres hasta Edimburgo, la capital de Escocia, y volver al punto de partida. Todo, a ser posible, conduciendo por la izquierda. No es una marcha competitiva, no hay una clasificación, pero para todos los participantes es un reto personal de envergadura. Hay que completar ese recorrido en menos de 116h, más o menos 5 días y 4 noches. Sale a una media de casi 300km/día. Toda una juerga. No hay etapas, cada uno se administra su tiempo, sus horas de actividad y sus descansos. Aproximadamente cada 80km hay que pasar un control. Ahí se puede comer, beber, dormir, tomar una ducha, etc.
Seguramente habrá quien intente cubrir el recorrido en el menor tiempo posible. Los más rápidos probablemente lo hagan en menos de 60 horas, casi de un tirón, sin dormir. El resto nos conformaremos con realizar el recorrido dentro del margen de tiempo, durmiendo lo más posible. Aún así habrá quién no duerma casi nada.
Y voy yo y me inscribo en esta prueba. Anteriormente había participado en pruebas parecidas, de 300km como máximo en un día. El salto cuantitativo se las trae. Pero todo es posible... entrenando claro.
En eso estamos. Llevaba tiempo rumiando la idea de hacer un gran viaje de 460km de fin de semana para visitar a mi hermana Marisa que vive en Cangas de Onís (Asturias). Ella viaja por razones de su negocio, varias veces al año, los domingos por la tarde hasta Madrid. Además tiene una furgoneta enorme. El martes 9 de marzo me llama avisándome que el siguiente domingo vendría a Madrid. Miro la meteo, buen tiempo (el primer fin de semana de buen tiempo de todo el invierno), temperaturas suaves y vientos flojos de componente sur. Condiciones inmejorables para el viaje.
Estas cosas se pueden hacer en solitario, pero es mucho mejor hacerlas en compañía. La semana anterior le había contado a mi amigo José Manuel Andrey, en el transcurso del viaje para hacer el 300 de Puertollano, los planes que tenía. Le había gustado la idea y además había hecho en temporadas anteriores viajes parecidos a Comillas (Cantabria). Cuando se lo conté se resistió poco. Además de ser un viaje divertido es un magnífico entrenamiento para la LEL, prueba a la que también está inscrito.
Sábado 13 de marzo. Quedamos en las inmediaciones de la Plaza de Castilla a las 6:30 con intención de llegar en la primera jornada hasta Carrión de los Condes (Palencia) km300 del recorrido y continuar el domingo con los 160km restantes para llegar antes de la hora de comer a Cangas.
Iniciamos el recorrido por el carril-bici de Colmenar, bien conocido por los ciclistas madrileños. Resulta extraño pasar por ahí todavía de noche. Llegando a Colmenar empieza a amanecer. Aunque está previsto buen tiempo, de momento hace frío. He traído unos guantes finos y tengo las manos heladas, tanto que cuando llegamos a Soto casi no puedo accionar con ella las palancas del cambio. Parada en el bar de la plaza, cafés y cruasanes recién hechos. La dueña alucina con el viaje que vamos hacer casi tanto como con mi bici.
El principal obstáculo es cruzar la sierra de Guadarrama. Esta sierra se bifurca en dos en el puerto de Cotos. Para cruzarla hay dos opciones, hacerlo antes de la bifurcación por el puerto de Navacerrada bajando hasta La Granja (mucho tráfico un sábado por la mañana, sobre todo si hay nieve en las cumbres) o después de la bifurcación, por carreteras mucho más tranquilas, desde Miraflores de la Sierra hasta el valle del Lozoya y desde ahí subir otra vez por el puerto de Navafría hasta Pedraza. Nos habíamos decidido por esta segunda opción a pesar de ser la más dura. Para el trayecto entre Miraflores y Lozoya hay otras dos opciones, por el Puerto de La Morcuera de mayor recorrido y mayor altura o por el de Canencia, de menor recorrido y altura. Como el viaje es largo nos habíamos decidido por la segunda opción de Canencia.
Las primeras rampas del puerto de Canencia, por las urbanizaciones de la salida del pueblo, son las más duras. A punto de coronarlas, nos encontramos con un control de la Guardia Civil que nos comunica que no podemos continuar. La carretera está cortada por la celebración de un rally automovilístico. Se nos cae el alma a los pies. Amablemente los guardas nos sugieren ir por el puerto de La Morcuera, se nos vuelve a caer el alma y más cosas. José Manuel afirma que si le llego a decir que la ruta era por Morcuera, no hubiera venido. Yo pienso que si llego a haber sabido esto hubiera preferido el puerto de Navacerrada. No hay otra opción, damos la vuelta, bajamos de nuevo hasta Miraflores y ahí nos desviamos hacia el puerto de La Morcuera. Todavía estamos frescos y subimos bien pero reservando fuerzas.



El día va a ser largo. La bajada del puerto maravillosa... y heladora. El cielo despejado, las cumbres nevadas los bosquetes de robles, arroyos por todas partes. En Lozoya nos desviamos por la carretera del puerto de Navafría. Se nos hace largo, es empinado, huele a pinos, se sube en escalones, unas rampas más fuertes se sucedes a otras más suaves. Casi al llegar arriba es cuando caen los primeros 100km y ya llevamos 2.260m de subida acumulada.



La bajada de firme irregular, cruzamos la N-110 y nos dirigimos a Pedraza. Justo en la desviación un cartel “Carretera cortada a 7km”. Otra vez, no puede ser. Pienso que debería haber traído un mapa para mirar una desviación, no basta con el GPS, José Manuel si lo trae, sabiduría "randoneur" analógica. Cuando vamos a consultarlo aparece un coche que viene de la carretera cortada. Le paramos, le preguntamos y nos dice que se puede pasar, que lo que está cortado es un puente en mal estado pero que se puede pasar por el puente antiguo. Qué ironía, el puente viejo sobrevive al nuevo.
Pasado Pedraza, en La Velilla, paramos a comer un bocadillo. Pan industrial, jamón de sobre. Continuamos en dirección a Peñafiel, el viento sur no aparece, más bien de cara. Sube la temperatura, salen a volar los insectos y hay que cerrar la boca, sobre todo en las bajadas.
La mayor parte de los recorridos los hacemos por carreteras que discurren junto a los ríos y por tanto o suben o bajan suavemente. Solo tenemos repechos cuando pasamos de un valle a otro. El tráfico es escaso, pasamos kilómetros sin cruzarnos con ningún coche. Los interminables campos de cereales están verdes y espléndidos.

 

Peñafiel en fiestas, paramos a comer en la terraza de un bar, bocadillos de queso, buen queso, pan que deja mucho que desear ¿que fue del pan de Castilla?. En la terraza nos ponemos a la sombra, en el interior un grupo de parroquianos cantan y beben, cuando no cantan continúan haciendo una variada gama de ruidos ¡¡menos mal que la temperatura permite estar en la terraza!!
A la salida de Peñafiel hace un poco de calor pero muy llevadero, el viento se empieza a notar en la espalda, se agradece, continuaría así, con más o menos intensidad, de espaldas o de lado, hasta Cangas.



La tarde va cayendo mientras se alargan las sombras y empieza a refrescar. Dos corzos cruzan la carretera delante nuestro. Llegamos a Frómista casi de noche. Cenamos en la terraza de un restaurante. Pasta y arroz con leche.



Termina de hacerse de noche cuando salimos de nuevo a Carrión de los Condes a 20km. donde llegamos pasadas las 10 de la noche con 305km a la espalda y dos recios puertos en el Guadarrama.
Después de guardar las bicis en un corral y cuando le decimos a la dueña del hostal en donde nos alojamos que queremos salir a la mañana siguiente a las 6:00, nos dice que las subamos a la habitación, que ella no se quiere levantar tan temprano. La entiendo, yo tampoco quiero.



A la mañana siguiente cuando salimos, está todo cerrado. En los pueblos cada día se levantan más tarde. Ha helado y el frío es intenso. Al pasar por Saldaña continúa todo cerrado. Estamos ateridos, mis manos vuelven a estar congeladas y otra vez no puedo cambiar de velocidades. Por fortuna el recorrido es llano y no hace mucha falta. Unos kilómetros antes de Guardo, poco después de salir el sol, se ven las montañas de la cordillera Cantábrica nevadas e imponentes, paramos en una gasolinera. Nunca me había sabido tan bien un café de máquina. El empleado muy amable nos muestra los picos, el Espigüete, el Curavacas...
Por fin, casi a las 9:00, en Guardo encontramos un bar abierto, no pueden hacerme una tostada -que no sea de pan de molde- porque no tienen pan, pero nos hacen unos bocadillos de tortilla. Lo peor ante este fenómeno de tener pan para bocadillos pero no para tostadas es que tenerse que tragar una explicación surrealista.
Continuamos viaje, pasando un par de portillas hasta llegar a Riaño.





Siempre me hubiera gustado ver este valle, rodeado de montañas antes de que se construyera el pantano. Me imagino los sotos arbolados, las huertas, los puentes sobre el río.




Me llama la atención las montañas que nos rodean, las recuerdo lunares bajo el sol calimoso del verano, ahora están blancas, brillantes sobre el azul del cielo.

 
 El Espigüete

Llegamos al puerto de El Pontón, casi se ha acabado el viaje, faltan 46 km. hasta Cangas !!pero de bajada¡¡

 

A las 13:00 estábamos haciéndonos las fotos de rigor delante del puente romano de Cangas.



Aquí se pueden ver más datos del recorrido. Se me olvidó activar el GPS al salir de Carrión por lo que los datos del tramo Carrión-Cangas no están reflejados. La distancia total es correcta.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Parapente 2011


Un aspecto que nunca he tocado en este blog es el de el parapente. Resulta, aunque no lo parezca, que este deporte es junto al ciclismo deportivo, una de mis actividades de ocio principales.
Me ocurre siempre al terminar la temporada de vuelo, cuando llega el mal tiempo (este 2011 menos) que me parece mentira que haya habido días de calor, sin viento, etc. en que se haya podido volar.
Este año he volado bastante, casi como el año anterior. No he tenido ningún día de vuelo clásico de los buenos de Piedrahíta -viento SW flojo con convergencia sobre la Sierra de Ávila- y distancias kilométricas. Ha predominado la componente norte que obligaba a aterrizar como muy lejos en Ávila. Recuerdo especialmente cuatro vuelos:
28 de julio
Yo casi siempre que despego para hacer el vuelo de tarde lo hago con la intención de volar en térmica (lo cual me ha supuesto más una vez estar aterrizado mientras otros pilotos hacen ladera). Muchas veces a esas horas se consiguen en Piedrahíta los mejores techos del día. Me gustan estas térmicas vespertinas, suaves, amplias interminables, envueltas en esa luz tan cálida, con las sombras de los árboles alargándose sobre los campos.
Este día se cumplieron con creces mis propósitos. Despegué a las 21:30h tarde para lo que a mi me gusta, precisamente porque despegando tarde se reducen las posibilidades de volar en térmica. Despego yo solo porque Juanen está cansado y no quiere alargar demasiado la jornada teniendo que volver a subir a por el coche al despegue. Hay unas nubes sobre Piedrahíta, en mitad del valle del Corneja. No me lo pienso mucho, vuelo casi en línea recta, girando alguna cosa que me permite conservar la altura hasta que llego a Pesquera casi al mismo nivel del despegue. Ahí comienzo a girar una térmica que me deja en la loma de El Nevero a 2.500m., ya 200m. ó 300m. por encima de quienes están volando pegados al relieve. De nuevo continúo hacia delante y de nuevo en Pesquera consigo subirme a otra térmica, esta más potente y con menos deriva que me sube a 3.400m. ¡¡a las 8:30 de la tarde y casi en la vertical de Piedrahíta!!. Solo Steve con el biplaza y habiendo salido algo más tarde que yo, consigue unirse a la misma térmica aunque 500 ó 600m. más abajo. Vuelo rodeado de pájaros, milanos, calzadas, algún buitre. Ellos también vuelan por placer, suben dando amplios giros, se dejan caer en picado, vuelven a subir, aletean, se tocan entre si, emiten chillidos, etc.
Una vez arriba avanzo hacia el suroeste a poca velocidad, tengo el viento de cara. Le digo a Juanen por la radio que recoja a Marta y me esperen en El Lavadero para cenar. Doy media vuelta y rumbo al noreste también avanzo despacio. Estaba volando en una maravillosa confluencia entre el viento cálido de componente sur y el más frío del norte.

31 de julio.
Este es el vuelo en el que he aterrizado más lejos este verano casi 70km. No recuerdo demasiadas cosas de él excepto la espectacular remontada que Juanen y Alberto realizaron cerca de Muñogalido. Yo empecé a girar una térmica desde unos 1.800m. y ellos cerca del suelo a poco más de 1.000m. y sin embargo hicimos techo los tres a unos 3.600m. al mismo tiempo. Sobre todo recuerdo a Juanen subiendo como un cohete dando giros muy cerrados. Continuamos juntos hasta Ávila en donde Alberto y yo volvimos a hacer techo en una cosa rota y turbulenta. Juanen no aprovechó esa guarrería y aterrizó un poco más tarde cerca de Brieva. Alberto y yo continuamos juntos atravesando Ávila. Es la transición más turbulenta que recuerdo, volábamos en paralelo a unos 70m. el uno del otro pero la turbulencia era tal que nos acercaba peligrosamente el uno al otro. Le dije a Alberto por la radio que no se acercase tanto (luego me confesó que lo hacía a su pesar y que a el le parecía que era yo quien me echaba contra el).
Después de esto se me quitaron las ganas de seguir volando y metí orejas para aterrizar en Berrocalejo, pero como suele ocurrir en estos casos, una potente térmica que se desprendía de ese pueblo me lo impedía. En cambio Alberto, más animado que yo a seguir, se hundía sin remedio al sur de la N-110. Con orejas seguí volando hasta el siguiente pueblo, Mediana de Voltoya donde aterrizamos los dos.

10 de Agosto
Este fue el mejor vuelo del verano. Como estaba solo, al principio, me arrimé a los ingleses. Detrás de los corrales, subo a 3.400m. Entre Villatoro y La Serrota, a 3.300m. Los aerogeneradores de la Sierra de Ávila están orientados al este, pero el día es tan bueno que se puede avanzar de cara al viento por la calle de nubes. Por primera vez en mi vida aplico lo que dicen los libros de vuelo, solo giro térmicas de más de +2,5m/s y acelerador en todas las trnsiciones. La pena es que la calle de nubes se termina en Muñogalindo (donde subo hasta 3.600m.), hay otra nube perdida a la altura de Padiernos y a partir de ahí los que van delante mio inician el último planeo hacia Ávila. Luego me enteraré que aterrizarían en el cruce de las dos carreteras nacionales a unos 50km. de la Peñanegra.
Llevo recorridos 43km. estoy a 3.000m. y decido probar suerte iniciando la vuelta a Piedrahíta desde cerca de Padiernos. Ahora el viento es de norte con lo que no me ayuda nada y pierdo altura rápidamente. Llego a La Torre a 1.700m. allí encuentro una térmica que me sube sin demasiadas alegrías a 2.500m. Voy derivando cosas sobre la N-110, tengo otro punto bajo en Amavida. En Pradosegar encuentro otra térmica que me coloca en las estribaciones de La Serrota a 2.600m. lo que me permite llegar al valle del Corneja. Aquí el viento es NW y avanzo lentamente. En la cantera una térmica que no deriva demasiado hacia atrás, me coloca a 2.800m. y decido intentar aterrizar en el despegue de Peñanegra.
Pierdo mucha altura atravesando el valle de Villafranca viento en cara y llego a las zetas por debajo de la cresta. Rascando piornos encuentro una térmica en el Cerro Moros que me permite llegar hasta el puerto de Peñanegra donde tengo aparcado el coche. Aterrizo en el despegue después de 4 horas y media de vuelo, cansado y contento recibiendo las felicitaciones de los Pedros de Salamanca que acaban de subir a hacer el vuelo de la tarde.

15 de octubre
Despegamos los tres Pedros (2 de Salamanca + 1 de Pesquera) y yo conscientes de que este será uno de los últimos vuelos de la temporada. Lo hacemos tarde para tener más posibilidades de estar un rato en el aire. La circulación general es sur, pero la brisa del valle nos permite despegar hacia el norte. Al principio cuesta mantenerse, pero poco a poco se van desprendiendo las primeras térmicas del día. Las condiciones del vuelo están bastante movidas y así lo comento por la radio, aguanto gracias a estar en el fin de la temporada y más “curtido”. Por fin conseguimos subir a 2.800m., esto está muy bien para esta época del año. Yo más abierto al valle y los Pedros de Salamanca mas en la sierra. Nos dirigimos en paralelo hacia Villatoro y observo que los que vuelan por la ladera planean mucho peor que yo. Deduzco que estoy en la convergencia y decido continuar por el mismo camino. Me sigue Pedro (Pesquera). Delante de los corrales a 2.000m. comienzo a girar una térmica débil y rota. Pedro pasa debajo mío y comienza a girar a su vez mas al este. Mi térmica se refuerza, subo a +2/+3m/s pero observo en cada giro que Pedro sube más rápido que yo hasta que me supera. Sin dejar de girar me voy acercando a su núcleo y cuando estamos juntos a 3.000m., la térmica se debilita y Pedro se va hacia Villatoro mientras yo permanezco, la térmica se refuerza, doy varios giros a +6,5m/s en unas condiciones totalmente laminares, se ha debido romper la capa de inversión, el cielo es ahora mucho más azul, no se donde acabará esto, estoy a 4.100m. y la térmica aunque más débilmente todavía continua subiendo. Me voy porque estoy completamente helado. En la ladera de los pinos me vuelvo a poner a 3.800m. Cruzo Villatoro hacia el valle de Amblés en donde el viento es norte y está todo muerto. Aterrizo en Muñana junto a la gasolinera donde Pedro (Pesquera) que se había vuelto a Piedrahíta me recoge con su coche. En Casas del Puerto de Villatoro recogemos a los otros Pedros.
Desde el 2006 no había subido a más de 4.000m. Las veces que lo he conseguido (9 y hasta un máximo de 4.467m.) han sido, casi siempre, en los meses de julio y agosto. El 7 de mayo de 2005 subí a 4.063m. (todavía recuerdo el frío) y el 3 de septiembre de 2005 subí a 4.144m. El 6 de octubre de 2002 subí a 2.872m. Y tengo otros dos registros de la primera semana de octubre de 2005 en que llegué a 2.350m. Se ve que el año 2005 debió ser un año seco como este. Todos estos datos dan idea de lo excepcional de este techo en esta época del año.

Es sábado por la tarde, llueve y estoy en Madrid. Todo esto empieza a parecerme algo muy lejano.

sábado, 30 de enero de 2010

Crisis y salidas

Es muy poco lo que se de economía. Aunque los expertos han demostrado que no saben mucho más que yo. Basta repasar las hemerotecas en fechas anteriores a la crisis para repasar las declaraciones de responsables económicos de casi todos los países, el FMI, etc. y compararlas con lo que ha ocurrido solo unos años después. Lo aterrador es que, en la mayoría de los casos, esos mismos responsables que pisaban a fondo el acelerador de la economía rumbo al precipicio siendo los únicos que no lo veían son los que continúan al mando de la nave. El recién reelegido Presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke decía en 2005 “El incremento en el precio de la vivienda, en gran medida es el reflejo de unos fuertes fundamentos económicos”. El anterior, Alan Greenspan en 2004,descartó hablar de burbuja inmobiliaria: “Una grave distorsión nacional de precios”, declaró, era “muy improbable”. Además, salvo aisladas excepciones (Alan Greenspan), ninguno ha reconocido haberse equivocado. Para ellos la actual crisis económica es algo tan fortuito como la caída de un meteorito.

Después de resaltar el hecho de que quienes se supone que más saben de economía no saben tanto como parece, me siento más legitimado para opinar del asunto. Al menos yo sé que no sé y de lo que piense yo no depende el presente y el futuro de tanta gente.

Mi opinión es que estamos al final de un ciclo, pero no de un ciclo más sino del primer gran ciclo de la historia de nuestra civilización. Hasta ahora el modelo de todas las sociedades humanas ha estado basado en el crecimiento, crecimiento en el número de personas y crecimiento en los patrones de consumo, esto último bastante, terriblemente desigual, pero crecimiento en su conjunto. Cada vez somos más y cada vez consumimos más. El sistema está basado en eso, en crecer. En los países ricos no se crece tanto en población, pero si en consumo, todo está basado en que te veas obligado a adquirir cada vez más bienes, que no necesitas (o que son perfectamente prescindibles sin disminuir tu calidad de vida) con un dinero que no tienes y a costa de unas materias primas y una energía que no se regeneran o que no se regeneran a la misma velocidad que se consumen.

Este es el modelo que se ha derrumbado actualmente y lo ha hecho primero por uno de los puntales más débiles, el inmobiliario, después han ido cayendo uno detrás de otro, como un castillo de naipes, el resto, la venta de automóviles (con la excepción de los Rolls Royce que se han vendido muchos más en 2009 lo que demuestra que el palo no se está repartiendo por igual entre todos), el turismo, el consumo en general.

Todo esto implica una reducción del gasto ¿Quién se va a comprar una casa ahora si todo el mundo sabe las viviendas están sobrevaloradas? ¿O un coche si el que tiene funciona? Muchos ciudadanos han salido, siquiera parcialmente de la trampa del consumo por el consumo. De un plumazo muchas personas se han dado cuenta de que pueden prescindir de una gran cantidad de cosas sin que cambie en nada su vida.

El resultado de la reducción del consumo, implica que se reduzca la producción de tantos bienes y por tanto que se reduzca el número de personas necesarias para producirlos. A eso se le llama 4 millones de parados en España y unos 230 millones en todo el mundo.

Al principio de la crisis nos parecía a los más ingenuos que las cosas podrían arreglarse satisfactoriamente, que los dirigentes mundiales estaban dispuestos a dar un giro al sistema. “No dejemos pasar la oportunidad de una buena crisis” decía Hillary Clinton. “Hay que refundar el capitalismo” decía Sarkozy. Zapatero hablaba de poner más controles a los bancos. Solo Obama parece querer dar la batalla. Veremos quién la gana. Unos meses después, nada de nada. Ahora nadie se acuerda de eso. Para resolver el paro solo piensan en el crecimiento, es decir volver al pasado ¡pero si no se puede crecer indefinidamente! No hay nada en la naturaleza que lo haga. Hasta el universo, que se expande, nadie duda de que no puede hacerlo eternamente, a lo sumo se duda si ahora mismo está expandiéndose o contrayéndose.

Mi forma de ver las cosas es muy simple. Ya se que el problema es complejo y que un problema complejo no puede tener una solución simple, pero creo que ahora la solución no puede ser la misma que volver a lo que provocó el problema. No podemos empezar de nuevo a construir casas ya hay más de 1 millón sin vender. Por cierto ¿donde está todo el dinero de la burbuja inmobiliaria? Si muchos, muchísimos ciudadanos están endeudados después de pagar por su vivienda unas cantidades desorbitadas ese dinero lo tendrá alguien. Los bancos no, están sin liquidez y se han visto obligados a aceptar las ayudas del Gobierno. “Un paréntesis en la economía de mercado” que diría Díaz Ferran. Las inmobiliarias están en quiebra y tampoco tienen el dinero. En algún lado estará ese dinero. ¿Nadie, ninguno de los sesudos economistas que nos gobierna se ha preocupado de averiguarlo? No estaría mal que los que se han beneficiado de dicha burbuja cotizasen un poco más para resolver tantas necesidades, o de que se viesen obligados a sacarlo del calcetín.

Tampoco podemos volver a vender coches al ritmo de antes. Todo el mundo tiene uno o dos o tres. Se ha llegado a la aberración de subvencionar su compra ¡en vez de ajustar la producción a la demanda se ajusta la demanda a la producción! ¿Dónde están las sagradas leyes del mercado que tanto gustan a los liberales? La aberración es mayor aún en Madrid en donde se subvenciona la compra de coches, pero no de todos, los más contaminantes más y los menos contaminantes 0,00€. ¡La Comunidad Autónoma más liberal de España! ¡La que más cree en el libre mercado!

No podemos volver a crecer como lo hacíamos antes de que se produjera la crisis, además no deberíamos intentarlo, está claro que el planeta no lo permitiría por mucho tiempo más. Deberíamos continuar decreciendo como últimamente, lo más ordenadamente posible, si no lo hacemos ahora por las buenas lo tendremos que hacer más adelante por las malas, y las malas pueden llegar a ser verdaderamente malas, seguir consumiendo menos, renunciar a nuestras actividades más agresivas con el planeta. Es una buena noticia el cambio de mentalidad de muchos ciudadanos. Cada vez está peor vista la ostentación, la prepotencia económica. Se están poco a poco imponiendo otros valores en nuestra sociedad. Si nuestro actual nivel de consumo se puede mantener con un 20% de paro quiere decir que solo necesitamos un 80% de nuestra capacidad productiva, que con el 80% de nuestra capacidad de producir podemos crear todo lo que necesitamos.

Podríamos continuar como estamos en la actualidad, con una parte de los trabajadores en paro y la otra parte sufriendo prolongadas jornadas laborales (muchos trabajadores se ven obligados a prolongar dicha jornada por encima de las horas establecidas por temor a perder sus puestos de trabajo) pero esto sería muy injusto con los parados actuales. Sería más inteligente y más civilizado trabajar todos un poco menos, ganar un poco menos, pero trabajar todos. Seríamos todos más pobres (un 20%) pero más ricos en otros aspectos. No sé como se puede hacer esto en la práctica, reducciones de jornada, aumentos de vacaciones, adelanto de la edad de jubilación (al contrario de la propuesta del gobierno) no sé, alguna solución tiene que haber. Ya sé que la jornada de 35 horas fracasó en Francia, ignoro cuales fueron las causas, pero seguramente influyera mucho que en este mundo globalizado las soluciones a pequeña escala tienen pocas probabilidades de funcionar. En eso consiste la dificultad, en que tenemos que adoptar soluciones globales en un mundo que no tiene un gobierno global. Tal vez por eso no soy demasiado optimista. Acabaremos entrando en razón por las malas. Lo injusto es que quienes peor lo pasarán serán los que menos culpa tengan y los responsables del desastre probablemente ni se enterarán.

lunes, 11 de enero de 2010

Nieve en la ciudad

Hoy a pesar de que toda la calzada estaba blanca por la nieve, como era muy temprano y no circulaban casi coches me he decidido a probar con mi bicicleta. Vivo en una calle bastante empinada y a pesar de todo he subido la cuesta sin problemas. De haberlos tenido me hubiera dado la vuelta y... al metro, pero como he subido bien he decidido hacer mi trayecto habitual hasta el trabajo. Ha sido alentador encontrar huellas de otras bicicletas por el camino.

La adherencia de la bici, sobre nieve, hielo, etc. es superior a la que nos imaginamos o por lo menos a la que me imaginaba yo antes de experimentarlo. Esa adherencia es mayor que a pié, creo que debido a que la bicicleta se desplaza con un movimiento que puede llegar a ser uniforme y rectilíneo. ¡¡Que maravilla!! ser capaz de transformar un movimiento alternativo, de impulsos, en un elegante deslizarse.

Mi experiencia al respecto, dado que soy un ciclista urbano de Madrid donde rara vez nieva, es corta aunque de la nevada del invierno pasado y de la de hoy he aprendido algunas cosas que paso a resumir por si son del interés de alguien.

Las cubiertas son un factor a tener en cuenta a la hora de circular por nieve. Yo uso unas casi lisas las
Schwalbe Marathon Supreme. Supongo que con unas de tacos (no digo ya de clavos) se circulará mejor.
La clave para no caerse es circular despacio, no hacer movimientos bruscos, frenar y acelerar muy suavemente, no inclinar en las curvas, etc. ni más ni menos como si circuláramos sobre una capa de hielo.

Hay muchos tipos de nieve pero inicialmente se pueden resumir en dos, nieve sin pisar y nieve pisada.


La nieve sin pisar es rara en una ciudad pero si se madruga se la puede uno encontrar. Si es nieve recién caída estará todavía blanda y si no es de mucho espesor se puede circular en bici sobre ella. La única limitación es la de la resistencia que ofrece a que la rueda delantera abra huella. Cuanto mayor espesor de la capa de nieve, más empuje necesitaremos para abrir la huella. También influye en esto la anchura del neumático creo que cuanto más estrecho mejor. Si dicha resistencia es inferior al empuje que realiza la rueda de atrás a través de su adherencia con el suelo entonces podremos avanzar, en caso contrario no. La adherencia de la rueda aumenta si aplicamos la fuerza sobre los pedales suavemente y disminuye si aplicamos demasiada fuerza haciéndola patinar. Si la nieve tiene una costra más dura por encima será necesaria más fuerza para abrir la huella y necesitaremos más adherencia de la rueda trasera.
Por lo general, con mis ruedas, y si el espesor de la nieve es inferior a unos 6cm circulo sin muchos problemas. De 6 a 15cm de espesor ya empieza a patinar la rueda de atrás y a partir de ahí... andando con la bici de la mano.

La nieve pisada ofrece mucha menos resistencia al avance, pero es más resbaladiza. Si es blanca conserva una adherencia aceptable. La más resbaladiza es la nieve pisada negra. Este tipo de nieve se da cuando el espesor inicial es pequeño, se ha fundido por la presión de las ruedas de los coches y se ha vuelto a helar por las bajas temperaturas. En realidad no es negra, es transparente porque es hielo y parece negra por el color del asfalto. No confundir este tipo de nieve con otra, medio fundida y con aspecto de “granizado de tinta de calamar” que no es otra cosa que nieve sucia y que si no es muy gruesa no da ningún problema porque la rueda llega generalmente a tocar el asfalto.

Ni que decir tiene que la realidad es mucho más compleja. En pocos metros nos podemos encontrar de todo. Incluso a la vez. Rodadas de nieve pisada de color cambiante junto a nieve sin pisar y “granizado de tinta de calamar”. En este caso, si el espesor de la nieve sin pisar no es excesivo se circula mejor por fuera de las rodadas entre otras cosas porque, si circulamos por estas, nos podremos caer al tropezar con las paredes.

Otra posibilidad, sobre todo en parques, es encontrarse con nieve pisada pero por peatones. Si se ha helado, cada una de esas huellas es un bachecito y es delicado andar dando saltitos, sobre una superficie helada...

Supongo que si llega a leer esto algún ciclista, alemán, danés, sueco, polaco, etc. sonreirá condescendientemente, forma parte de su día a día casi todo el invierno, pero estoy seguro que muchos ciclistas madrileños han dejado hoy sus bicis en casa (lo mismo que hice yo en la nevada de diciembre) y ahora por la tarde/noche estarán arrepentidos.

Moraleja, el próximo día que nieve no te lo pienses...

domingo, 26 de octubre de 2008

Grullas

Hoy he visto el primer bando de grullas de este otoño. Como casi siempre lo primero que he percibido han sido sus voces. Para mi son la constatación del paso de las estaciones, del fluir de la vida y de la naturaleza. Me gusta pensar que vienen haciendo esto mismo desde antes que los seres humanos estuviéramos aquí, que son capaces de sortear las grandes dificultades que ponemos en su camino y en su vida. Son supervivientes. No sé si conseguirán mucho tiempo más tener éxito, pero hoy cruzaban el cielo de Piedrahíta camino de Extremadura yo diría que alegres porque ya casi habían conseguido su objetivo y confiadas porque es esa confianza lo único que les da fuerzas para seguir adelante.
Como todas las aves migratorias ponen al mundo en su justa mediada, no entienden de propiedades, naciones ni fronteras, representan el espíritu de la libertad y nos recuerdan que este planeta es un todo de vida a la que el hombre, en su faceta más destructiva, solo intenta poseer y compartimentar.
No entiendo la falta de sensibilidad de muchos cazadores que, apostados en los pasos de montaña, disparan sobre estos exhaustos seres que están realizando una de las mayores proezas. ¿Que diversión puede haber en hacer tal cosa?

martes, 14 de octubre de 2008

Manual del tiburón financiero

1. Haz todo lo posible para convencer al mayor número de personas que puedas, sobre todo si son poderosos y, cosa rara, no están convencidos ya, de que la libertad de los mercados es la solución para todos los problemas, el paro, la pobreza, el desigual reparto de la riqueza, el hambre, la acidez de estómago, el cambio climático, la alopecia, etc. y por tanto la mejor opción.
2. En tus tejemanejes en el mundo de la economía virtual con bonos, titulaciones, opciones, acciones, futuros, pluscuamperfectos, etc. no te olvides de que tu economía real, tus casas, barcos, coches, cuentas corrientes, etc. no dejen de aumentar
3. Si algo sale mal, asegúrate de que el desastre sea de tal magnitud que siempre sea mejor para las autoridades ayudarte con tal de que no arrastres a todos en tu caída.
4. Mientras dure el incendio, procura pertenecer al equipo de los bomberos.
5. Cuando vuelva la calma, estate atento para apuntarte a la corriente de la “Nueva economía”, “Nueva era” o cualquier invento por el estilo que surja.
6. Vuelve a empezar por el punto 1.


jueves, 11 de septiembre de 2008

Llegan tarde, pero bienvenidos

Desde que se aprobó en el parlamento la Ley Orgánica que establece la asignatura de Educación para la Ciudadanía la derecha representada fundamentalmente por el PP y la jerarquía de la Iglesia Católica (tanto monta, monta tanto) no paran de hablar de "libertad de conciencia", "adoctrinamiento por parte del estado" etc.
Incluso el PP, tan demócrata, un partido “de gobierno”, se ha permitido boicotear la ley, aprobada en el parlamento, en las comunidades donde gobierna. En algún caso de forma tan pintoresca como en la Comunidad Valenciana impartiéndola en inglés. Por supuesto, ante esto, la jerarquía católica ni ha rechistado.
Me pregunto donde pondrían el grito, unos y otros, si a alguna otra comunidad se le ocurriese dar la asignatura de Religión pongamos que en latín
Si yo tuviera menos de treinta años, estuviera desinformado acerca de nuestra historia reciente y además fuera un poco corto, puede que me pareciese razonable todo lo que están diciendo, pero se da la circunstancia de que no se cumplen ninguna de las anteriores premisas.
Como tengo más de treinta años (bastantes más) se perfectamente que en este país, cuando la asignatura de Religión (la Católica por supuesto) era obligatoria en todas las escuelas; ni unos ni otros rechistaban. El PP podrá alegar que ellos no existían entonces, pero si existían sus padres y abuelos políticos y algunos de ellos, ellos directamente ocupando cargos de poder e incluso ministerios. En cuanto a la Iglesia Católica existe desde hace 2000 años y en este país nunca se han distinguido por su defensa de los derechos y libertades (me refiero a su jerarquía).
Tampoco rechistaban cuando en Semana Santa se prohibía todo tipo de acto que no fuese religioso. Se cerraban los cines, los teatros, los bailes. En la radio solo se permitía emitir música religiosa y saetas y en la televisión lo mismo, películas de vidas de santos, Los 10 mandamientos, etc. Insisto, no rechistaban.
Tampoco rechistaban cuando en la mili nos obligaban a asistir a misa (incluso cuando en España ya existía formalmente la libertad religiosa) no es un acto religioso nos decía el Capellán Castrense, es un acto militar ¡¡toma ya!!
Tampoco rechistaron nunca cuando para inscribirse en un colegio, presentarse para un puesto en la administración como cartero, funcionario, maestro, etc. era obligatorio presentar la Partida de Bautismo (de la Iglesia Católica, por supuesto).
Por eso sorprende que ahora ¡precisamente ellos¡ enarbolen la bandera de la libertad de conciencia. ¡Sin haberse disculpado antes¡ Puede que hayan sufrido un súbito ataque de democracia. Si es así, llegan tarde pero sean bienvenidos. Pero mucho me temo que lo único que hay detrás de todo esto es que la jerarquía de la Iglesia Católica y la derecha (tanto monta...) se resisten a perder el monopolio de la moral que han ostentado desde hace tanto, demasiado, tiempo.

viernes, 11 de julio de 2008

Mi primera bicicleta...


Mi primera bicicleta me la trajeron los Reyes Magos poco después de cumplir los tres años. Era de color azul claro, de piñón fijo, y con las ruedas de goma maciza. No tenía frenos y debía pesar la mitad que yo debido a que era toda de hierro. Nunca usé ruedines ya que mi padre era de ese tipo de padres capaz de correr incansable detrás de mi mientras me sujetaba con una mano por el cuello hasta que aprendí a montar solo. Yo también he sido un padre de ese tipo y he hecho lo mismo con mis dos hijos. Me temo que también tendré que hacerlo con mi nieta.
Mi hermana mayor (que aparece detrás de mi en algunas fotografías) nunca tuvo bicicleta y no sé si llegó a aprender a montar. Las niñas de hace 50 años no hacían ese tipo de cosas. Si que recuerdo que los reyes la trajeron una cocinita de madera pintada de vistosos colores que debió construir mi padre ya que el día de Reyes todavía la pintura estaba fresca y tuvo que esperar un buen rato hasta que pudo jugar con ella.
Al siguiente año los reyes Magos me trajeron un coche de pedales. Era de chapa metálica, se le encendían las luces y tenía claxon. Este no pesaba la mitad que yo sino que debía pesar lo que dos yos ya que el parabrisas era de cristal y el parachoques de hierro. Hace cincuenta años no sé si existían los plástico y los metacrilatos pero si sé que no se utilizaban para fabricar jugetes.
Mi casa era muy pequeña y yo tenía serios problemas de aparcamiento con mi coche (un anticipo de lo que estaba por venir) por lo que tenia que dejarlo aparcado en el pasillo. Un día mi abuela tropezó con él y se cayó al suelo. Después de eso el coche desapareció y nadie supo darme una explicación convincente de donde estaba.
Tiempo después, cuando fui a pasar unos días de verano con mis primos en un pueblecito de la provincia de Granada, vi que tenían un coche exactamente igual que el mío solo que ellos no tenían problemas de aparcamiento porque su casa era muy grande. Mis primos me aseguraban que también se lo habían traído los Reyes Magos.
Mi segunda bici también me la trajeron Los Reyes, era marca DAL, de color verde y los casquillos de unión de los tubos del cuadro estaban fileteados con pintura amarilla. Tenía neumáticos, frenos de varillas y guardabarros. La pena es que mi hermano menor también aprendió a montar y me veía obligado, para mi desesperación, a compartirla con el. El método que empleábamos para usarla los dos era dar alternativamente cada uno una vuelta a la manzana. Eran tiempos en que todavía un niño podía circular sin peligro en bicicleta por ciertas calles de Madrid. ¡¡Hay que ver lo que hemos "progresado" desde entonces!! Yo, que me sentía el propietario único, no siempre me paraba cuando había dado mi vuelta y daba alguna de más lo que implicaba que mi hermano subía a casa dando grandes alaridos y me castigaban a cederle la bici por un tiempo.
La siguiente bicicleta ya me la compré yo de adulto en la década de los 80. Era una PUCH gris y negra que he utilizado intermitentemente, durante largos periodos, para ir a trabajar y para algunas rutas hasta que me la robaron hace un par de años.

domingo, 8 de junio de 2008

Pedaleando reclinado...

Como se puede apreciar en estos gráficos las ventajas de las bicicletas reclinadas son evidentes...




Lo cual no quiere decir que no tengan inconvenientes.

A pesar de lo que pueda parecer leyendo este cuaderno no he abandonado en absoluto la idea de construirme una bicicleta reclinada. En realidad me la he construido ya. Más exactamente he comprado un kit para transformar una bicicleta normal en una reclinada. Se trata de un invento de la empresa estadounidense CruzBike que consiste en adaptar un triángulo a la horquilla delantera de una bicicleta, preferiblemente con suspensión delantera, en el cual se aloja la rueda trasera, la transmisión con los cambios y el pedalier. La rueda delantera se monta atrás.
Dicho así, se dice pronto, pero en mi caso es la primera vez que desmonto y vuelvo a montar el pedalier de una bicicleta descubriendo de paso que para sacar el casete del eje hace faltan una llave especial y para desmontar las bielas es necesario un extractor. Para desmontar el eje de la rueda delantera y sustituirlo por otro más largo debido a que la horquilla trasera es mas ancha que la delantera hacen falta 2 llaves de 17mm. finitas, de chapa. Pero todas esas dificultades, y alguna más, ya están resueltas. El invento se puede ver aquí...

Con esto...


Más esto...


Y un poco de trabajo se consigue esto...

Y ahora a moverse...




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Si quieres ver mas fotos y vídeos pincha aquí



Mi primera impresión después de haber recorrido unos 60 km. este fin de semana es que la postura es muy cómoda y natural. Desaparecen los dolores de culo, cuello y muñecas. También mejora la visibilidad delantera y la trasera empeora pero se resuelve con un espejo. La velocidad en bajada calculo que aumenta con respecto a mi bicicleta de montaña, en casi 10km/h, en llano 4 ó 5 y en subida (debido a que el peso del conjunto debe andar cerca de los 20kg.) disminuye en 3 ó 4 km/h. En conjunto creo que en recorridos accidentados se irá más despacio y en recorridos llanos más rápido y relajado.
No veo esta bici muy adecuada para uso urbano. Ya que arrancar sin tener engranada una velocidad baja es para mí y de momento imposible. No es que no puedas hacer tanta fuerza sobre los pedales como en una bicicleta clásica cuando se pone uno de pies, que si que se puede puesto que te apoyas en el respaldo, sino que en esas circunstancias, baja velocidad y haciendo un gran empuje, es muy difícil mantener el equilibrio. En trayectos urbanos es muy frecuente tenerse que parar imprevistamente, con un desarrollo alto en la transmisión para luego volver a continuar la marcha. Con una bicicleta normal (si no tiene cambio en el buje como la que uso por Madrid y que dicho sea de paso es una maravilla) se resuelve más o menos poniéndose de pies en los pedales. Con esta bicicleta no es posible.


En cuanto a la impresión que causan estas bicicletas a la gente, se puede decir que no se pasa desapercibido en absoluto montando en una de ellas, no son aptas para tímidos. La gente no puede disimular su curiosidad. Los niños, más expontáneos siempre, se ríen abiertamente.

miércoles, 23 de abril de 2008

Sobre los “Ninja” y las “Subprimes”

El neoliberalismo es la forma dominante de pensamiento mundial. La base de dicho pensamiento, que se centra principalmente en la economía, consiste en reducir al mínimo la intervención del estado y en atribuir al libre mercado la facultad de crear y distribuir por sí solo la riqueza. Según este pensamiento, el libre comercio fomenta la competitividad entre las empresas haciéndolas más eficientes y capaces de generar cada vez más riqueza.
En un sector económico concreto cada empresa lucha por crear los mejores productos al precio más bajo. Esto se logra, en un principio, a base reducir los costes utilizando la mejor tecnología y los métodos de trabajo más eficientes, es decir los que permitan fabricar un mismo producto con el menor coste en horas de trabajo y en materiales.
Hasta aquí todos estamos de acuerdo, pero llegado un punto en que todas o casi todas las empresas de un sector están en la misma o parecida situación competitiva se puede producir, y de hecho se produce frecuentemente una situación perversa. Cualquier empresa en dificultades puede caer fácilmente en la tentación, sobre todo si está en juego su supervivencia, de recurrir a métodos menos ortodoxos, cuando no directamente ilegales o faltos de ética, tales como obligar a sus trabajadores amparados en la conservación del puesto de trabajo a prolongar su jornada sin coste alguno, o trasladar la producción a países donde las leyes laborales son mas laxas o inexistentes, aumentar la precariedad laboral, abusar de los contratos de becarios y trabajadores en prácticas, desembarazarse de trabajadores con derechos para sustituirlos por otros en peores condiciones laborales, etc.
En el momento que una empresa hace algo así se sitúa en condiciones de ventaja sobre las otras de manera que las demás tienen que recurrir a métodos similares para sobrevivir.
Otro efecto perverso del esquema económico liberal es el que obliga a las empresas, y sobre todo a las entidades financieras, no ya a tener beneficios todos los años, sino a que estos beneficios cada año sean superiores al los del año anterior.
Algo así es lo que les ha debido pasar a los bancos de EEUU con las hipotecas “subprime” tal y como explica muy bien el profesor Leopoldo Abadía en su blog titulado
“Diccionario Dinámico de Vocablos” en su entrada “La Crisis NINJA” que recomiendo leer a todo el mundo.
Según Leopoldo Abadía la cosa comenzó con los bajos tipos de interés en EEUU. Como los tipos de interés son bajos, los beneficios por prestar dinero son bajos también. ¿Como aumentar los beneficios? A alguien se le ocurrió que había dos caminos: prestar dinero para comprar una vivienda a clientes menos solventes, con unos intereses mas altos debido al mayor riesgo por un lado y hacer muchos préstamos por otro. Cuando se habla de clientes menos solventes es cuando intervienen los NINJA (No Income, No Job, no Assets) lo que traducido es personas sin ingresos fijos, sin trabajo fijo y sin propiedades. Como EEUU va bien, esas personas a base de pasar de un trabajo temporal a una chapuza pueden ir pagando sus hipotecas. Además como el precio de la vivienda sube como la espuma a los ninja se les ha concedido hipotecas por un valor superior al de la casa que se han comprado ya que en pocos meses dicha casa valdrá más. Este tipo de hipotecas son las conocidas como “subprime”, con más riesgo de impago en contraposición a las hipotecas “prime” con poco riesgo de impago.
El rebajar las exigencias para la concesión de una hipoteca tiene el efecto de que se pueden conceder muchas hipotecas más. Este es el segundo camino posible para aumentar los beneficios. Como se hacen muchos más préstamos se acaba el dinero y es aquí cuando entra en juego la globalización ¿para qué sino? Se acude a financiación del exterior. Imaginemos un solvente banco americano que acude a la financiación de bancos extranjeros ¿porqué no?
Como, según las normas de Basilea, todos los bancos tienen que tener un capital mínimo (supongo que dinero en caja) en relación con sus activos (supongo que clientes que le deben dinero) antes de incumplir esto los bancos recurren a la “titularización” que consiste en vender sus activos (hipotecas) haciendo paquetes donde se mezcla las buenas “prime” y las dudosas “subprime” para que la cosa no tenga muy mala pinta, a sociedades que los mismos bancos han creado conocidas como “conduits” y que al no ser bancos no tienen que cumplir con las normas de Basilea. De esta manera, el banco aumenta su dinero en caja y cumple con Basilea. ¿Pero de donde sacan los “conduits” el dinero para comprar las hipotecas a los bancos? Pues de créditos concedidos por otros bancos, de sociedades de inversión, aseguradoras, fondos de pensiones, financieras, etc.
Se presenta otra dificultad, los “conduits” para poder aparecer como solventes y poder recibir financiación tienen que estar calificados por las agencias de “rating” que determinan el riesgo que se supone a cada “conduit”. Aquí me pierdo un poco, pero el resultado es que las agencias de “rating” con un golpe de varita mágica parecido al de mezclar en un paquete a las “prime” con las “subprime” consiguen que los “conduit” salven el trámite de la calificación de riesgo. Pero no todo es tan fácil, para poder seguir el camino, los magos se tienen que inventar más cosas como cuenta el profesor Leopoldo y que el mismo confiesa que se pierde, los MBS, los CDS, los SYnthetic CDO, etc. productos que no tienen otro objeto que el de que nadie se entere de nada y asuma riesgos sin saberlo al prestar dinero.
El resultado es un inmenso lío que casi nadie entiende sustentado en que los pobres ninja consigan pagar sus hipotecas. Mientras la cosa va bien, pagan. Nadie quiere perder su casa. Pero la cosa empieza a no ir tan bien, y además los precios de las viviendas empiezan a bajar (al parecer a nadie se le había ocurrido que no podrían seguir subiendo eternamente) algunos ninja empiezan a no poder pagar y otros, como el precio de las viviendas ha bajado, deben más dinero del que vale su casa y no quieren pagar. Todo esto no hace sino empeorar las cosas y como nadie sabe hasta que punto está contaminado por las “subprime” nadie se fía de nadie, es decir los bancos no se fían entre ellos y no se prestan dinero o se lo prestan caro. Consecuencia suben los tipos de interés y algunos bancos empiezan a tener dificultades. Los que ayer eran tan liberales y no querían saber nada del estado se vuelven socialistas pero socialistas de los de socializar las pérdidas y empiezan a ver con buenos ojos que intervengan los bancos centrales, por supuesto que con la chequera y a cuenta del dinero de los contribuyentes.
A todo esto, lo más probable es que los responsables del montaje “bandidos financieros” según decía alguien ayer, habrán abandonado el barco antes de hundirse y estarán maquinando la próxima contando con el abundante dinero que han ganado. Para millones de personas en todo el mundo, paro, dificultades y hasta hambre.

miércoles, 12 de marzo de 2008

La tragedia de los bienes comunes

Desde hace poco tiempo, algo más de 200 años (digo poco si lo comparamos con los 30.000 años de la historia de la humanidad transcurridos desde la desaparición de los neandertales), y a partir del comienzo de la revolución industrial, nuestra civilización ha vivido un proceso de desarrollo sin precedentes. El carbón primero y el petróleo después han sido las fuentes de energía que han hecho posible tan espectacular transformación y que ha configurando la sociedad tal y como la conocemos en la actualidad.
Cosas que nos parecen lo más normales del mundo debido a que las hemos estado viendo toda nuestra vida, (cortísima si lo comparamos con los 30.000 años a que me refería antes) tales como ciudades tan intensamente iluminadas desde las que no es posible ver las estrellas, autopistas constantemente llenas de coches en movimiento a cualquier hora del día, millones de viviendas con una confortable temperatura en su interior independientemente del clima exterior, grandes cantidades de objetos de todo tipo a disposición de millones de consumidores, alimentos en cantidades muy superiores a las que somos capaces de ingerir, etc.
No obstante, todas esas cosas que nos parecen tan normales a millones de personas de los países ricos no son sino un lujo inconcebible para la gran mayoría de la humanidad. El capitalismo, la forma de organización social y económica dominante en nuestra civilización, es muy eficaz a la hora de producir riquezas pero muy deficiente a la hora de repartirlas. No parece haber nadie pilotando la nave con una perspectiva mayor de 4 ó 5 años. Ninguna decisión trascendente está tomada pensando en las generaciones futuras. Las diferencias, entre países pobres y ricos y entre pobres y ricos de cada país, no hacen sino aumentar.
La economía liberal depende de millones de decisiones individuales y cada una de esas decisiones solo busca el lucro personal, el inversor busca la mayor rentabilidad para su inversión, el empresario la mayor rentabilidad de su empresa, el trabajador el salario más alto, el comprador el precio más bajo y el vendedor el precio más elevado el más pobre se conforma simplemente con sobrevivir. Toda esta suma de voluntades contrapuestas avanza siempre en la dirección que beneficia a los más poderosos en perjuicio de los más débiles y sin tener en cuenta el futuro a medio y largo plazo. Los entusiastas del sistema afirman que aunque las diferencias aumenten, como éste es tan eficaz produciendo riqueza, los más desfavorecidos, a pesar de todo, viven cada vez mejor. Los más críticos afirmamos que esto es cierto en algunos países en vías de desarrollo pero no lo es en la gran mayoría como se desprende del
Informe de 2007 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Pero el invento tiene otro punto débil, tiene que crecer económicamente, aumentar el PIB, no sé porqué pero es así, nadie me lo ha podido explicar convincentemente, simplemente con que crezca poco (menos del 2% según creo) ya es un desastre. Tal vez sea necesario para compensar el aumento de la población, pero en los países donde ésta no aumenta también es un desastre que la economía no crezca. Es algo así como si estuviéramos pedaleando cuesta arriba por la ladera de una montaña. Si dejamos de pedalear la bicicleta se para y nos caeremos al suelo, pero si continuamos pedaleando, inevitablemente, llegaremos arriba y nos despeñaremos por la abrupta ladera del otro lado.
Con el crecimiento es lo mismo, si no crecemos, desastre, recesión, paro, más pobreza para la inmensa mayoría, etc. Pero si crecemos, es decir aumentamos nuestra riqueza, como dicho aumento está irremediablemente unido a un aumento del consumo de energía y materias primas, elementos finitos en un mundo finito pues desastre también, nos despeñaremos. El crecimiento continuo no es posible. Es un “problema que no tiene solución técnica”. El crecimiento nunca puede ser sostenible, o es crecimiento, o es sostenible. No puede ser las dos cosas a la vez. Es más, un crecimiento aparentemente moderado de un 7% anual de algo, supone doblar el consumo de ese algo en 10 años y supone a su vez que se ha consumido, en esos 10 años, más que en todos los periodos anteriores. Es el conocido ejemplo de los granos de trigo en el tablero de ajedrez en el que se deposita un grano en la primera cuadrícula, dos en la segunda, cuatro en la tercera, y así sucesivamente. En cada cuadrícula hay más granos que en todas las anteriores. No es posible crecer continuamente por lo mismo que no hay suficiente trigo en la tierra para llenar el tablero de ajedrez.
Si no es posible crecer indefinidamente y si en ausencia de crecimiento nuestra economía está abocada a una grave crisis ¿que es lo que cabe esperar? La única solución viable es no crecer más, hay quienes son partidarios, incluso, del decrecimiento. Esto implicaría un profundo cambio en nuestro modelo económico. Pero si creciendo y creando cada vez más riqueza no hemos sido capaces de que esta llegue a todos no ya por igual sino de una manera más o menos decente ¿que pasaría si, sencillamente, creamos cada vez menos riqueza?
El nuevo modelo tendría que ser más igualitario. Habría países, incluso sectores de la sociedad que podrían, y deberían crecer algo y otros que irremediablemente deberían decrecer. Repartir la abundancia es sencillo y lo hemos hecho mal. Repartir la escasez, que ya es difícil de por sí, va a ser todo un reto.
El problema es antiguo, estamos hablando de repartir unos bienes comunes, tales como el medio ambiente, las materias primas, el agua, las fuentes de energía. Ya sé que casi todos estos bienes comunes no lo son tanto, o mejor dicho, no lo son en absoluto, todo tiene un dueño, pero de una manera u otra nos los tendremos que repartir. La única solución posible a largo plazo es repartirnos esos bienes sin que se agoten, es decir sin superar la capacidad de recarga del planeta mediante un consumo responsable y ajustando a su vez la población mundial a dichos bienes.
Sobre esto Garrett Hardin, ecologista, microbiólogo y profesor Emérito de Ecología Humana en la Universidad de California en Santa Bárbara, escribió en 1968 un artículo bajo el título original de The Tragedy of Commons
“La tragedia de los (bienes) comunes” en la revista científica Science.
En dicho artículo Hardin aborda el problema del aumento de la población. Dado que esta tiende de forma natural a crecer exponencialmente y que los recursos del planeta son finitos, llega pronto a la conclusión de que dicho aumento de población, llegado un punto, debería ser cero. Lo difícil es definir en donde está ese “punto”. Hay quien piensa que no debemos hacer nada y que nos tenemos que reproducir sin ningún control porque es eso lo que quiere Dios. Visto lo que quiere Dios que les pase a los lemings cuando tiene sus explosiones demográficas, hay muchas otras personas en este mundo, entre las que me encuentro yo, que nos gustaría planificar todo esto de otra manera. La humanidad tendrá, antes o después, que decidir que población es la aceptable y con qué calidad de vida. El método tradicional de solucionar esto ha sido hasta ahora el de recurrir a guerras o epidemias. Cuanto menos población, más recursos. Pero si decidimos explorar otra forma menos brutal de repartir unos recurso finitos deberemos tener en cuenta el fenómeno descrito en “La tragedia de los comunes”.
En su artículo, Hardin pone un ejemplo: supongamos unos pastizales abiertos a todo el mundo que sean capaces de mantener a cien cabezas de ganado sin deteriorarse. Es de suponer que cada individuo tenga la tendencia a llevar el mayor número de ganado que le sea posible (una de las decisiones individuales que mencionaba antes) con el fin de optimizar sus ganancias. Una vez que ya pastan en dichos campos las cien cabezas de ganado, el individuo que añade una más obtiene mayor beneficio (cercano a +1) que perjuicio (una pequeña parte de -1) ya que tiene pastando otra cabeza de ganado aunque todas, incluidas las suyas, engordarán un poco menos. Es de suponer que el resto de los ganaderos hará algo parecido con lo que previsiblemente, al cabo de un tiempo, el terreno se termine por deteriorar irremediablemente. Concluye Hardin “La ruina es el destino hacia el cual corren todos los hombres, cada uno buscando su mejor provecho en un mundo que cree en la libertad de los recursos comunes”. Esto es así para todo aquel recurso limitado del cual podemos disponer cada uno de nosotros de una forma ilimitada. Los ultraliberales tienen la solución fácil (solo tienen una y es la misma para todo): se privatiza, y cada uno de los propietarios ya se preocupará de que eso no pase. Otros propondríamos otra diferente: se organiza su utilización en función de la capacidad del terreno y del número de potenciales usuarios (de hecho hay infinidad de sitios donde ese problema concreto se resuelve de esa manera).
La solución se complica cuando el recurso a compartir está más disperso y más al alcance de cualquiera como el aire, (o mejor dicho, la contaminación que le pretendemos añadir). En ese caso la decisión individual está más clara: si yo utilizo el transporte público en vez de mi coche mi perjuicio en tiempo y en comodidad (suponiendo que en realidad fuese así que en muchos casos no lo es) es mayor que mi beneficio ya que no se va a notar un vehículo menos frente a los cientos de miles que circulan cada día en mi ciudad. Ante esto la única solución posible es que una entidad superior ejerza su autoridad y limite el ejercicio de esa libertad. Pero para que algo así sea posible en una sociedad democrática y debido a que dicha autoridad, antes o después va a pretender ser elegida de nuevo, para atreverse a tomar una medida de ese tipo, tiene que tener muy claro que cuenta con el apoyo de la opinión pública.
Se puede dar por tanto la paradoja de que la mayor parte de la sociedad esté esperando a que las autoridades tomen decisiones que limiten sus libertades individuales en beneficio del bien colectivo. También se puede dar el caso de que una autoridad tome una decisión que en un momento determinado no exija la opinión pública pero que con el paso del tiempo esa opinión pública acabe viendo las ventajas de tal decisión. Es decir la opinión pública condiciona las decisiones de los políticos, pero estos últimos también pueden modificar la opinión pública. Para que algo así pueda suceder, se precisa por parte de los políticos, lucidez, valentía y persuasión. Cualidades todas estas que suelen reunir raras veces. Con frecuencia, ante determinadas demandas de sectores de la sociedad que implican un progreso para la mayoría, los políticos suelen responder que “eso no es lo que nos demandan los ciudadanos en este momento” o “este no es un asunto que preocupe a los ciudadanos”. La mayor parte de las veces lo que ocultan quienes responden así es que no están de acuerdo con lo que se les propone aunque no se atreven a confesarlo o que no son capaces de salir de su propia mediocridad.

Aritmética, población y energía (son casí 53 min.)


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